|
|
Login |
 |
< Prev Index
... 1-10
11-20
21-30
31-40
41-50
51-60
61-70
... Next >
Surah: 31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
Surah 37. Los Puestos en FilaAs-Saffát

¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
- ¡Por los puestos en fila.
- que ahuyentan violentamente
- y recitan una amonestación!
- En verdad, vuestro Dios es Uno:
- Señor de los cielos, de la tierra y de lo que entre ellos está, Señor de los Orientes.
- Hemos engalanado el cielo más bajo con estrellas,
- como protección contra todo demonio rebelde.
- Así, los demonios no pueden oír al Consejo Supremo, porque por todas partes se ven hostigados,
- repelidos. Tendrán un castigo perpetuo.
- A menos que alguno se entere de algo por casualidad: a ese tal le perseguirá una llama de penetrante luz.
- Pregúntales si crearlos a ellos ha resultado más difícil para Nosotros que crear a los otros. Los hemos creado de arcilla pegajosa.
- Pero ¡no! Te asombras y ellos se mofan.
- Si se les recuerda algo, no se acuerdan.
- Y, si ven un signo, lo ponen en ridículo,
- y dicen: «¡Esto no es sino manifiesta magia!
- Cuando muramos y seamos tierra y huesos, ¿se nos resucitará acaso?
- ¿Y también a nuestros antepasados?»
- Di: «¡Sí, y vosotros os humillaréis!»
- Un solo Grito, nada más, y verán...
- Dirán: «¡Ay de nosotros! ¡Este es el día del Juicio!»
- «Este es el día del Fallo, que vosotros desmentíais».
- «¡Congregad a los impíos, a sus consocios y lo que ellos servían,
- en lugar de servir a Alá, y conducidles a la vía del fuego de la gehena!
- ¡Detenedles, que se les va a pedir cuentas!»
- «¿Por qué no os auxiliáis ahora mutuamente?»
- Pero ¡no! Ese día querrán hacer acto de sumisión.
- Y se volverán unos a otros para preguntarse.
- Dirán: «Venías a nosotros por la derecha».
- Dirán: «¡No, no erais creyentes!
- Y no teníamos ningún poder sobre vosotros. ¡No! Erais un pueblo rebelde.
- La sentencia de nuestro Señor se ha cumplido contra nosotros. Vamos, sí, a gustar...
- Os descarriamos. ¡Nosotros mismos estábamos descarriados!»
- Ese día compartirán el castigo.
- Así haremos con los pecadores.
- Cuando se les decía: «¡No hay más dios que Alá!» se mostraban altivos,
- y decían: «¿Vamos a dejar a nuestros dioses por un poeta poseso?»
- Pero ¡no! Él ha traído la Verdad y ha confirmado a los enviados.
- ¡Vais, sí, a gustar el castigo doloroso!
- No se os retribuirá, empero, sino por las obras que hicisteis.
- En cambio, los siervos escogidos de Alá
- tendrán un sustento conocido:
- fruta. Y serán honrados
- en los Jardines de la Delicia,
- en lechos, unos enfrente de otros,
- haciéndose circular entre ellos una copa de agua viva,
- clara, delicia de los bebedores,
- que no aturdirá ni se agotará.
- Tendrán a las de recatado mirar, de grandes ojos,
- como huevos bien guardados.
- Y se volverán unos a otros para preguntarse.
- Uno de ellos dirá: «Yo tenía un compañero
- que decía: '¿Acaso eres de los que confirman?
- Cuando muramos y seamos tierra y huesos, ¿se nos juzgará acaso?'»
- Dirá: «¿Veis algo desde ahí arriba?»
- Mirará abajo y le verá en medio del fuego de la gehena.
- Y dirá: «¡Por Alá, que casi me pierdes!
- Si no llega a ser por la gracia de mi Señor, habría figurado yo entre los réprobos.
- Pues ¡que! ¿No hemos muerto
- sólo una vez primera sin haber sufrido castigo?
- ¡Sí, éste es el éxito grandioso!»
- ¡Vale la pena trabajar por conseguir algo semejante!
- ¿Es esto mejor como alojamiento o el árbol de Zaqqum?
- Hemos hecho de éste tentación para los impíos.
- Es un árbol que crece en el fondo del fuego de la gehena,
- de frutos parecidos a cabezas de demonios.
- De él comerán y llenarán el vientre.
- Luego, deberán, además, una mezcla de agua muy caliente
- y volverán, luego, al fuego de la gehena.
- Encontraron a sus padres extraviados
- y corrieron tras sus huellas.
- Ya se extraviaron la mayoría de los antiguos,
- aunque les habíamos enviado quienes advirtieran.
- ¡Y mira cómo terminaron aquéllos que habían sido advertidos!
- No, en cambio, los siervos escogidos de Alá.
- Noé Nos había invocado. ¡Qué buenos fuimos escuchándole!
- Les salvamos, a él y a su familia, del grave apuro.
- Hicimos que sus descendientes sobrevivieran
- y perpetuamos su recuerdo en la posteridad.
- ¡Paz sobre Noé, entre todas las criaturas!
- Así retribuimos a quienes hacen el bien.
- Es uno de Nuestros siervos creyentes.
- Luego, anegamos a los otros.
- Abraham era, sí, de los suyos.
- Cuando vino a su Señor con corazón sano.
- Cuando dijo a su padre y a su pueblo: «¿Qué servís?
- ¿Queréis, mentirosamente, dioses en lugar de a Alá?
- ¿Qué opináis, pues, del Señor del universo?»
- Dirigió una mirada a los astros
- y dijo: «Voy a encontrarme indispuesto».
- y dieron media vuelta, apartándose de él.
- Entonces, se volvió hacia sus dioses y dijo: «¿No coméis?
- ¿Por qué no habláis?»
- Y se precipitó contra ellos golpeándolos con la diestra.
- Corrieron hacia él.
- Dijo: «¿Servís lo que vosotros mismos habéis esculpido,
- mientras que Alá os ha creado, a vosotros y lo que hacéis?»
- Dijeron: «¡Hacedle un horno y arrojadle al fuego llameante!»
- Quisieron emplear mañas contra él, pero hicimos que fueran ellos los humillados.
- Dijo: «¡Voy a mi Señor! ¡Él me dirigirá!
- ¡Señor! ¡Regálame un hijo justo!»
- Entonces, le dimos la buena nueva de un muchacho benigno.
- Y, cuando tuvo bastante edad como para ir con su padre, dijo: «¡Hijito! He soñado que te inmolaba. ¡Mira, pues, qué te parece!» Dijo: «¡Padre! ¡Haz lo que se te ordena! Encontrarás, si Alá quiere, que soy de los pacientes».
- Cuando ya se habían sometido los dos y le había puesto contra el suelo...
- Y le llamamos: «¡Abraham!
- Has realizado el sueño. Así retribuimos a quienes hacen el bien».
- Si, ésta era la prueba manifiesta.
- Le rescatamos mediante un espléndido sacrificio
- y perpetuamos su recuerdo en la posteridad.
- ¡Paz sobre Abraham!
- Así retribuimos a quienes hacen el bien.
- Es uno de Nuestros siervos creyentes.
- Y le anunciamos el nacimiento de Isaac, profeta, de los justos.
- Les bendijimos, a él y a Isaac. Y entre sus descendientes unos hicieron el bien, pero otros fueron claramente injustos consigo mismos.
- Ya agraciamos a Moisés y a Aarón.
- Les salvamos, a ellos y a su pueblo, de un grave apuro.
- Les auxiliamos y fueron ellos los que ganaron.
- Les dimos la Escritura clara.
- Les dirigimos por la vía recta
- y perpetuamos su recuerdo en la posteridad.
- ¡Paz sobre Moisés y Aarón!
- Así retribuimos a quienes hacen el bien.
- Fueron dos de Nuestros siervos creyentes.
- Elías fue, ciertamente, uno de los enviados.
- Cuando dijo a su pueblo: «¿Es que no vais a temer a Alá?
- ¿Vais a invocar a Baal, dejando al Mejor de los creadores:
- a Alá, Señor vuestro y Señor de vuestros antepasados?»
- Le desmintieron y se les hará, ciertamente, comparecer;
- no, en cambio, a los siervos escogidos de Alá.
- Y perpetuamos su recuerdo en la posteridad.
- ¡Paz sobre Elías!
- Así retribuimos a quienes hacen el bien.
- Fue uno de Nuestros siervos creyentes.
- Lot fue, ciertamente, uno de los enviados.
- Cuando les salvamos, a él y a su familia, a todos,
- salvo a una vieja entre los que se rezagaron.
- Luego, aniquilamos a los demás.
- Pasáis, sí, sobre ellos, mañana
- y tarde. ¿Es que no comprendéis?
- Jonás fue, ciertamente, uno de los enviados.
- Cuando se escapó a la nave abarrotada.
- Echó suertes y perdió.
- El pez se lo tragó, había incurrido en censura.
- Si no hubiera sido de los que glorifican,
- habría permanecido en su vientre hasta el día de la Resurrección.
- Le arrojamos, indispuesto, a una costa desnuda
- e hicimos crecer sobre él una calabacera.
- Y le enviamos a cien mil o más.
- Creyeron y les permitimos gozar por algún tiempo.
- ¡Pregúntales, pues, si tu Señor tiene hijas como ellos tienen hijos,
- si hemos creado a los ángeles de sexo femenino en su presencia!
- Mienten tanto que llegan a decir:
- «Alá ha engendrado». ¡Mienten, ciertamente!
- ¿Iba Él a preferir tener hijas a tener hijos?
- ¿Qué os pasa? ¿Qué manera de juzgar es ésa?
- ¿Es que no os dejaréis amonestar?
- O ¿es que tenéis una autoridad clara?
- ¡Traed, pues, vuestra Escritura, si es verdad lo que decís!
- Han establecido un parentesco entre Él y los genios. Pero saben los genios que se les hará comparecer
- -¡gloria a Alá, que está por encima de lo que Le atribuyen!—;
- no, en cambio, a los siervos escogidos de Alá.
- Vosotros y lo que servís,
- no podréis seducir contra Él
- sino a quien vaya a arder en el fuego de la gehena.
- «No hay nadie entre nosotros que no tenga un lugar señalado.
- Sí, somos nosotros los que están formados.
- Sí, somos nosotros los que glorifican».
- Sí, solían decir:
- «Si tuviéramos una amonestación que viniera de los antiguos,
- seríamos siervos escogidos de Alá».
- Pero no creen en ella. ¡Van a ver...!
- Ha precedido ya Nuestra palabra a Nuestros siervos, los enviados:
- son ellos los que serán, ciertamente, auxiliados,
- y es Nuestro ejército el que, ciertamente, vencerá.
- ¡Apártate, pues, de ellos, por algún tiempo,
- y obsérvales! ¡Van a ver...!
- ¿Quieren, entonces, adelantar Nuestro castigo?
- Cuando descargue sobre ellos, mal despertar tendrán los que ya habían sido advertidos.
- ¡Apártate, pues, de ellos, por algún tiempo,
- y observa! ¡Van a ver...!
- ¡Gloria a tu Señor, Señor del Poder, que está por encima de lo que Le atribuyen!
- Y ¡paz sobre los enviados!
- Y ¡alabado sea Alá, Señor del universo!
Surah: 31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
< Prev Index
... 1-10
11-20
21-30
31-40
41-50
51-60
61-70
... Next >
|  |
 |
|